Clamor por la quinua
Los bolivianos deberíamos suscribir un manifiesto
en defensa de la integridad de la quinua, ahora que la desquician los
infectados por el virus de la ganancia neoliberal. Hay en el mundo unas
3.000 variedades de quinua, pero la que se cultiva en Bolivia es de la
variedad real, la más completa como alimento y recurso biomédico; por
eso es la más requerida en el actual boom comercial del grano.
Pero el negocio está a creciente control de empresarios mendaces,
sátrapas de la transgénesis, contrabandistas y oenegeneros sin
escrúpulos que trillan las panojas engañando a los cultivadores
tradicionales.
Los bolivianos deberíamos exigir la
vigencia de políticas de protección más reales y leales en favor de la
quinua cultivada en el altiplano sur o en la Isla del Sol del Titicaca.
El aporte del científico de la quinua Humberto Gandarillas debería
revalorarse junto a las obras de Jaime Zalles, Briceño, Salcines, De
Lucca y otros cien desvelados, presentes en la bibliografía básica de la
gramínea.
La actual realidad nos hace ver que ganan
más los que rotan semillas transgénicas sobre el cultivo orgánico, en el
molde comercial aplicado a la soya, así como los que la contrabandean
al Perú. El especialista Wálter Magne denunció, por ejemplo, la
distorsión del antiguo sistema de producción “al partido” en la región
intersalar de Oruro. Periodista de la quinua, Magne asevera que “lo
amargo no es tanto la saponina del grano, sino la realidad rural
erosionada” por tractores y detractores de la reciprocidad, soberanía y
ética. Ah, la quinua, que Monsanto ya manosea en Chile para patentes y
transgénicos.
Las virtudes del grano, avaladas por la
FAO en 2012, son tan asombrosas como ignoradas por la gente. La quinua
real no es solo el alimento pleno de aminoácidos, oligoelementos y
vitaminas. Los kallawayas procesan sus tallos y hojas para potenciar la
sangre, generar leche materna, desinflamar anginas, prevenir ántrax,
curar tuberculosis, abscesos renales... Quienes se lavan la cabeza con
el agua del primer enjuague no tienen calvicie ni caspa, etc.
¡Laquinuamérica! Hay que salvar la quinua orgánica real integral, qori
(que significa oro en quechua: grano de oro).
Propongo estas otras razones sonetizadas para esa declaración: “Madre de
las semillas se te llama/ chisiyamama, salvación humana,/ la variedad
Real tan boliviana, /ración de amor que da la Pachamama.// Preventiva de
males lacerantes/ —osteoporosis, diabetes, migraña—, / nutrimento vital
para mañana/ y revelado tres mil años antes.// Eres menú de reyes y
astronautas/ igual de yanaconas y de amautas/ en el nivel del mar y en
las alturas.// Tallo de flor y fruto abigarrado (...)/ Me gusta
preguntarme alborozado:/ ¿de qué maná hablan las Escrituras?”.
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